China y Estados Unidos acordaron este sábado renunciar a una guerra comercial y distanciarse de las amenazas mutuas de un alza de aranceles, informaron los gobiernos de ambos países.

El anuncio se produce después de las conversaciones de alto nivel en la capital estadounidense y de meses de tensiones debido a las críticas del presidente Donald Trump, quien considera que las relaciones comerciales entre ambas potencias son injustas. Las dos naciones amenazaron con ponerse aranceles mutuamente a importaciones por 150,000 millones de dólares.

Un comunicado conjunto difundido desde Washington indicó que “hubo un consenso sobre el hecho de tomar medidas para reducir de manera significativa el déficit de Estados Unidos en el intercambio de mercancías con China”.

Estados Unidos y China también acordaron “aumentos importantes” en las exportaciones estadounidenses de productos agrícolas y relacionados con la energía, así como mayores esfuerzos para incrementar el intercambio de servicios y bienes.

Sin embargo, las partes no precisaron en el comunicado las cantidades en dólares en las que China podría incrementar sus compras de productos de Estados Unidos.

Uno de los objetivos del gobierno del presidente Donald Trump es conseguir que China adopte medidas que reduzcan el déficit que Estados Unidos tiene en el comercio de bienes con China en al menos 200,000 millones de dólares para finales de 2020. Analistas externos habían afirmado que era altamente improbable que el gigante asiático aceptara alguna vez la exigencia de Estados Unidos de una reducción específica del saldo comercial negativo estadounidense.

El viceprimer ministro del Consejo de Estado de China, Liu He, quien encabezó la delegación china que viajó a Washington esta semana para fraguar un acuerdo con Estados Unidos, dijo que “ambas partes alcanzaron un consenso, no van a librar una guerra comercial y van a dejar de subirse los aranceles respectivos”.

China también ha amenazado con represalias equivalentes, que incluyen aranceles a algunas de las principales importaciones de Estados Unidos como soya, aviones y automóviles. “Hemos avanzado significativamente y acordamos un marco”, dijo el secretario estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin, al canal Fox News. “Así que por el momento nos pusimos de acuerdo para suspender los aranceles mientras tratamos de implementar ese marco”, añadió.

Mnuchin señaló, sin embargo, que si China no cumple sus compromisos, el presidente de Estados Unidos “siempre podría decidir volver a poner” sus aranceles.

“También discutimos las problemáticas estructurales muy importantes que deberán tomar en cuenta en su economía para que nosotros podamos acceder a ellos de manera equitativa”, explicó Steven Mnuchin. Las declaraciones se dieron en el cierre de conversaciones del jueves y viernes entre los dos países. (Con información de agencias)

No detalla productos afectados
Japón prevé imponer represalias contra EU por US450 millones
Japón interpondrá pronto un recurso ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) para intentar poner medidas de represalia contra Estados Unidos por sus afectaciones derivadas del alza de aranceles a las importaciones estadounidenses de acero y aluminio, de acuerdo con medios japoneses.

Estados Unidos determinó el 8 de marzo establecer aranceles globales de 25% a productos de acero y de 10% a los de aluminio tras una investigación basada en la Sección 232 de una ley local de comercio exterior que permite subir las tarifas por motivos de seguridad nacional.

El gobierno estadounidense exceptuó a varios países de esas medidas, pero no a Japón, quien exporta sobre todo acero de mayor valor agregado.

Según estimaciones del gobierno nipón, los aranceles estadounidenses afectarían a exportaciones japonesas por un valor que bordea los 450 millones de dólares, cifra que sería en consecuencia equivalente a las concesiones que planea retirar Japón a Estados Unidos.

Estas represalias se sustentarían en lo que establece el artículo 8 del Acuerdo de Salvaguardias de la OMC, un recurso legal que Estados Unidos rechaza aduciendo que sus medidas no fueron ejecutadas bajo el concepto de salvaguardia, sino por motivos de seguridad nacional.

La Unión Europea, India y China han tomado acciones similares a las de Japón contra Estados Unidos.

El artículo 8.2 del Acuerdo de Salvaguardias otorga un periodo de consultas de 30 días y, de no llegar a un convenio mutuo, el país exportador afectado puede autorizar represalias a más tardar 90 días después de la aplicación de la medida.

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