Cuidar la piel atópica, incluso cuando no presenta síntomas, es fundamental para mantenerla controlada y alejar nuevos brotes.

CÓMO SABER SI TU PIEL ES ATÓPICA

Identificar los síntomas es fácil. Lo más habitual es sentir la piel seca, rugosa, escamosa, enrojecida y con picor. Pero tampoco es raro ver cambios en la dermis en forma de ampollas que pueden supurar y llegar a formar costras. Es muy importante evitar rascarlas para no hacer heridas y prevenir el riesgo de infección.

Lo más frecuente es que la erupción se dé en las zonas de flexión, como la parte interna de los codos y detrás de las rodillas. Pero se puede extender a otras zonas como el cuello, la cara, las manos y los pies.

Hoy te traemos los mejores remedios naturales para tratar este molesto mal.